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The Magazine / Health & Wellness

Entre el Scroll y el Bienestar: Beneficios y Riesgos del Celular

Written by: HealthyCorde Editorial | Published on: April 20,2026

“Las buenas ideas llegan cuando descansas. Llegan en la regadera. Llegan cuando estás haciendo dibujitos o jugando al tren con tu hijo”. Así lo dijo Lin-Manuel Miranda en una entrevista, dejando sobre la mesa una pregunta cada vez más actual: si la creatividad aparece en la pausa, ¿qué pasa cuando llenamos cada segundo libre con el celular y el interminable scroll?


La reflexión del creador de Hamilton e In the Heights coincide con lo que también señalan diversos expertos. El descanso mental, los momentos sin pantalla y la capacidad de desconectarnos siguen siendo esenciales para el bienestar, la concentración y la imaginación.


Un estudio publicado en 2017 en Frontiers in Psychology concluyó que los teléfonos inteligentes pueden aportar beneficios cuando se usan con moderación, pero también pueden afectar de manera negativa la capacidad de pensar, recordar, prestar atención y regular las emociones cuando el uso se vuelve excesivo.


Y las cifras muestran hasta qué punto estos dispositivos dominan la rutina diaria. La escritora Nancy Colier aseguró en su libro The Power of Off: “La mayoría de las personas revisan sus celulares 150 veces al día, o cada seis minutos”. También añadió: “Y los jóvenes envían en promedio 110 mensajes de texto al día”.


La conexión va más allá del hábito. Según los datos citados por Colier, el “46 por ciento de los usuarios de teléfonos inteligentes ahora dicen que no podrían ‘vivir sin sus dispositivos’”. Para muchos, el teléfono ya no es solo una herramienta: es parte de la rutina emocional y social.

Sin embargo, esa cercanía constante también puede pasar factura. 


Especialistas relacionan el uso intensivo del celular con alteraciones del sueño, tensión en cuello y espalda, fatiga visual, ansiedad y distracción. A esto se suman los accidentes que ocurren cuando una persona camina, conduce o realiza otras actividades mientras mira la pantalla.


También existe un factor pocas veces mencionado: la higiene. Investigaciones recopiladas por la National Library of Medicine han señalado que un teléfono móvil puede albergar más de 10 mil tipos de bacterias y otros microorganismos al acompañarnos a todas partes: restaurantes, transporte público, gimnasios, conciertos e incluso el baño. Ese dato refuerza una realidad incómoda: uno de los objetos que más tocamos cada día también puede ser de los menos limpiados.


Pero reducir el debate solo a los riesgos sería contar una sola parte de la historia. Los smartphones también transformaron el mundo para bien. Hoy permiten trabajar desde cualquier lugar, resolver trámites en minutos, acceder a información inmediata, aprender y descubrir oportunidades antes impensables.


En los negocios, su impacto ha sido enorme. Aplicaciones y plataformas móviles ayudan a empresas a vender más, atender mejor a sus clientes y ofrecer servicios personalizados a consumidores en cualquier parte del mundo.


En lo personal, también acercan distancias. Instituciones como Harvard University han destacado la importancia de mantener redes de apoyo a través de la tecnología: facilita llamadas, mensajes y videoconferencias con familiares y amigos que están lejos. 


Además, estos pequeños aparatos funcionan como asistentes cotidianos: organizan agendas, recuerdan citas, activan alarmas, almacenan ideas y administran el tiempo. 


La conclusión no apunta al teléfono en sí, sino al vínculo que construimos con él. Usado con equilibrio, puede ser una herramienta poderosa. Sin límites, puede convertirse en ruido constante. Tal vez por eso, en una era obsesionada con la conexión, el verdadero lujo sea encontrar momentos para desconectarse.